Camila R.
Llevaba meses viviendo pendiente de la acidez. Si comía más tarde o me acostaba después de la once, sentía que todo me volvía a subir. Ya había probado omeprazol, sal de fruta y varios antiácidos, pero la molestia siempre regresaba. Con Jarabe Reflux sentí que por fin estaba probando algo distinto y más fácil de incorporar a mi rutina. Ahora me siento mucho más tranquila al comer y al acostarme.

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